Proyecto Educativo

Nos empeñamos en conocer y amar al niño, adolescente y joven como persona única e irrepetible. Creamos para ellos un ambiente familiar, con una actitud de donación cordial y serena, de servicio humilde y generoso, de respeto a la dignidad y libertad de cada uno de ellos, para así propiciar el sentido de pertenencia.

Favorecemos las interelaciones positivas, fomentamos la integración personal y grupal y propiciamos la adquisición de hábitos personales y conductas que le ayuden a estar en paz consigo mismo, con su historia personal, con los demás y sus respectivas historias.

Rechazamos y eliminamos cualquier tipo de discriminación y fomentamos el autocontrol y la disciplina como forma de respeto a sí mismo y respeto a los demás, para conseguir así una mayor y mejor integración social.

Procuramos que los niños adquieran los contenidos necesarios para integrarse a la sociedad. promoviendo la adquisición de hábitos de trabajo y estudio que le hagan madurar en el desarrollo intelectual y le ayuden a incorporarse más facilmente en el mundo del trabajo inculcando en ellos hábitos de limpieza, trabajo, responsabilidad, puntualidad, órden, presentación, buenas maneras, trabajo en equipo, honestidad etc.

Buscamos la buena salud y el desarrollo físico adecuado fomentando en ellos el gusto por los deportes y las actividades físicas y favorecemos el desarrollo de la creatividad con actividades manuales y artesanales. Fomentamos el amor por las tradiciones propias de su cultura y propiciamos el aprendizaje y utilización de los adelantos tecnológicos que los mantengan actualizados.

Concientes de la responsabilidad que para nosotras significa el cuidado del alma y vida espiritual de ellos buscamos crear un ambiente rico de valores evangélicos que invite a vivirlos de manera personal. Creermos firmemente que el catecismo debe traducisrse en vida cristiana.

Fomentamos prácticas de piedad e iniciamos, preparamos y fometamos la participación a los sacramentos ayudando al niño a conocer y amar a Jesús, María y a la Beata Elisabetta Renzi como modelos de su conducta. Facilitamos el autoconocimiento personal que les permita identificar sus aptitudes y preferencias orientándolos gradualmente a la toma de decisiones vitales en su vida.

Somos concientes de que al formar a cada niño, adolescente y jóven, estamos formando a las mamás, papás, educadores del futuro.